jueves, 2 de julio de 2015

¡HÁGASE LA LEY....!

Hay cosas que a este su servidor, a muchos y, seguramente a usted también, nos cuesta, por más que lo intentemos, mucho entender. Ayer un buen número de “maestros” tomaron las calles de Chetumal, Tulum y Solidaridad en protesta al proceso de evaluación y la Reforma Educativa con el banal argumento de que la mentada reforma atenta contra sus derechos humanos y laborales.
Los “maestros” parecen olvidar que sus derechos terminan donde comienzan los derechos de millones de niños y jóvenes que tiene derecho a una educación gratuita, laica y obligatoria pero no olvidan pararse en la fila para cobrar, un sueldo que no se han ganado, cada quincena.
Prefieren hacer bulla en las calles dando ejemplo a los niños  de lo que no se debe hacer y dejan a un lado el compromiso de educar al que no sabe y que han jurado cumplir y, de paso, dejan sin clases a más de seis mil alumnos en Benito Juárez.
La filosofía popular dice que…“Hágase la ley en los bueyes de mi compadre” y este dicho popular refleja a la perfección la postura de los maestros de la CNTE que solamente invocan a la ley cuando esta no les favorece o acomoda. Sus recursos legales contra la Reforma Educativa llegaron hasta la Suprema Corte, un privilegio que pocos quejosos tienen. La Corte determinó que, cuando un maestro no aprueba las evaluaciones por tercera vez, es constitucional trasladarlo a un puesto administrativo, si es que tiene plaza, o despedirlo si no la tiene y también lo pueden despedir si no se presenta a la evaluación. ¿Cómo la ve?
Desde luego que esta resolución no le gustó a la CNTE que pensaron que la SCJN les daría su aprobación y se volvería, por este hecho, su cómplice. Ante esta resolución la CNTE ya anunció que llevará su queja ante los organismos internacionales y aunque está en su derecho dudamos mucho que prospere. La respuesta inmediata de los maestros fue la de siempre: intensificar las protestas contra la Reforma Educativa, sin importarles en nada no respetar la misma Constitución que les permitió llevar su caso a la Suprema Corte.
Con sus protestas los “maestros” han violado sistemáticamente los siguientes artículos constitucionales: el 9, que define “el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito”. Pero también dice el 9 “Ninguna reunión armada tiene derecho de deliberar”. En el mismo se menciona que: “No se considerará ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición o presentar una protesta por algún acto, a una autoridad”, lo cual sólo es válido “si no se profieren injurias contra ésta ni se hiciere uso de violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que se desee”. También violan el artículo 17, el cual estipula: “Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma ni ejercer violencia para reclamar su derecho”. Además, como los maestros y, más claro, aun los directivos de los planteles y de la administración del sistema educativo de Oaxaca, casi todos miembros de la CNTE, son servidores públicos, violan también el artículo 109, el cual, en su párrafo III, establece: “Se aplicarán sanciones administrativas a los servidores públicos por los actos u omisiones que afecten la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia…”. También violan el 128, que dice: “Todo funcionario público, sin excepción alguna, antes de tomar posesión de su encargo, prestará la protesta de guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen”.
No sólo es constante la violación de la ley, sino que se realiza de forma coordinada y visible. De acuerdo al artículo 16 constitucional: “Por delincuencia organizada se entiende una organización de hecho de tres o más personas, para cometer delitos en forma permanente o reiterada, en los términos de la ley de la materia”.
Usted seguramente se preguntará ¿Por qué el gobierno no ha reaccionado ante estos constantes desafíos apegándose al marco jurídico de nuestro país? Una razón evidente es que temen el poder de la CNTE que no sólo controla el sistema educativo de Oaxaca (a través del Instituto de Educación Pública de Oaxaca, donde sus miembros dominan casi toda la estructura burocrática), sino que tiene gente afín en el resto de la administración pública local. Además, la CNTE tiene nexos con la guerrilla y una gran capacidad de movilización en ciertas localidades del estado y por esta razón tiene atado de manos al gobierno.
Aquí la pregunta sería ¿Hasta cuándo Sr. Presidente?
Esto viene a colación porque hace unos días el presidente Peña Nieto, en el Foro Económico Mundial celebrado en Cancún, nos recordó, como parte de la cultura de los mexicanos, lo que al principio decíamos “Hágase la ley en los bueyes de mi compadre, pero no en los míos”. A él le corresponde hacer cumplir la ley y llevar ante los tribunales a los que, durante sus marchas y manifestaciones atentan contra la paz social, cometen actos de vandalismo, atentan contra las vías de comunicación y, sobre todo, le roban al erario al no asistir a su salón de clases y exigir el pago de un salario que no devengan. ¿No le parece?
Así las cosas mejor vamos dejándolo aquí, nos vemos mañana hora y lugar de costumbre cuando tengamos un número más de EL AJUSTE DE CUENTOS pero ahora, y por favor, ya no le haga usted más al cuento y ¡ya váyase a trabajar! ¿no le parece? no vaya siendo la de malas porque entonces sí que ya la…


    

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